Hola a tod@s!
La receta de hoy es estupenda para ponerla en práctica estas Navidades con los niños.
Existen muchas recetas para hacer galletas de mantequilla como estas, pero a mi está es la que más me gusta. Me la enseñaron el año pasado en el curso de galletas decoradas que hice en La casita dulce de las Flores.
Tenéis que probarlas porque veréis que saben igual a esas galletas danesas que vienen en una caja de lata. ¡Os lo aseguro!
Los ingredientes que vamos a necesitar son
- 400gr de harina
- 250gr de mantequilla
-1 huevo entero y una yema de otro
- 250gr de azúcar glas
-una pizca de sal
Empezaremos poniendo en un bol la mantequilla, que necesitaremos que esté en pomada. Esto quiere decir blandita. Tenéis que sacarla del frigorífico bastante tiempo antes. No vale que la calentéis en el microondas, las galletas no quedarán igual.
A la mantequilla le añadimos los 250 grs. de azúcar glas. Lo haremos en unas 3 veces para que se integre bien.
El resultado será una masa con este aspecto. Podéis mezclar los ingredientes con unas varillas a mano, pero será más costoso mover la masa a medida que vamos incorporando ingredientes, sobre todo al final con la harina.
Yo os recomiendo hacerlo mejor con una batidora de estas, que tiene 2 accesorios: uno de varillas para montar y otro en espiral (el de la foto) para las galletas.
El siguiente paso es añadir los huevos. Uno entero y del otro solo la yema. Si después tenemos pensado decorarlas, podemos reservarla para hacer la glasa.
Una vez que la masa tenga el aspecto de la foto, iremos añadiendo los 400 grs harina, con una pizca de sal, para realzar el sabor de los ingredientes.
La tendremos que agregar poco a poco e ir integrándola bien. La harina es recomendable que sea de repostería, y hay que tener mucho cuidado de que no lleve levadura.Alguna llevan y poco y eso estropea las galletas.
Hay alguna recetas de este tipo de galletas que llevan levadura, pero la nuestra no.
Este será el resultado final de la masa.
Por último, tenemos que meter la masa en la nevera, al menos un par de horas. Yo la dejo toda la noche.
Ya solo nos queda, coger trozos de masa, extenderlos con un rodillo y cortar con la forma deseada.
La hornearemos a unos 170ºC, hasta que veamos que están doradas.
Las podéis comer así, o decorarlas con chocolate, glasa o fondant.